Los muebles de segunda mano, los vendo o los tiro

Los muebles de segunda mano, los vendo o los tiro

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Hay objetos para los que no hay duda de que su destino es un punto limpio… cosas rotas o bien tan gastadas que no poseen un segundo empleo medianamente aceptable.

Mas entonces hay otras cosas que piensas, si esto está en perfecto estado… seguro que a alguien le sirve. No tienes interés en ganarle ni medio céntimo, sencillamente pretendes hacer algo bueno: tanto para el favorecido directo (mira, si le sirve y lo disfruta… eso que gana) para el planeta normalmente (retrasas el instante en el que ese objeto se transforme en resto). En ocasiones aun, en un pensamiento ridículamente animista, te afirmas que “así el objeto tiene una segunda vida” (qué vida ni que vida, si es un objeto… si bien detrás lleva el sacrificio de las personas que lo fabricaron, o bien de los elementos que sirvieron para su fabricación… ¿no es una forma de darle un sentido?).

Entonces están las cosas que piensas que puedes vender. Cosas cuyo valor, como los muebles de segunda mano, piensas que vale la pena salvar si bien sea solo en parte. Aqui el proceso de “engorro” es incluso mayor… buscar de qué manera venderlo, administrar los anuncios, etcétera. Sé de forma cierta, que las cosas no valen solamente que lo que alguien esté dispuesto a abonar por ellas, mas incluso de este modo te afirmas si esto es un chollo, ¿no voy a localizar quien lo adquiera?. Acabas pensando que total, para cuatro perras no te vale la pena tanto lío.

muebles de segunda mano

Termina teniendo uno la sensación de que, en el mundo de la segunda mano (aun de los regalos/donaciones) hay más gente procurando sacarse de encima chismes que gente interesada en hacerse con ellos. Que al final somos más a quienes nos sobra, quienes no sabemos qué hacer con todo cuanto consumimos en demasía, que gente que lo necesite. Que la cultura de “lo usado” no está aún suficientemente extendida (venimos de una generación de vacas gorditas, donde nos hemos podido permitir adquirir las cosas de primera mano con sobreabundancia de oferta. Y que en el fondo esto es un síntoma de una sociedad con unos valores que dan para meditar (sociedad de la que uno forma parte, sin duda, con lo que eso acarrea de corresponsabilidad).

En resumen, esto es un proceso. De lo que se trata al fin y al postre es de que, como en el tradicional diagrama de la bañera, salgan de casa (por una o bien otra vía) más cosas de las que entran.

Fuente: muebles segunda mano madrid

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Jose