Momentos distintos para un fotografo de bodas en Girona

Momentos distintos para un fotografo de bodas en Girona

fotografo de bodas en GironaA fin de que nada nos sorprenda o bien nos coja desprevenidos, es esencial saber bien lo que va a ir pasando a lo largo del día. Para esto, lo mejor es charlar con los novios y con los amigos/familiares. De este modo, iremos conociendo a todos y cada uno de los detalles de la liturgia y las diferentes sorpresas que van a ocurrir.

No obstante, una boda habitúa a tener unas partes muy marcadas que normalmente se repiten:

La pre-boda. El instante en el que los novios se preparan para la liturgia. Ahora, se agradecerá tener un asistente (2 fotógrafos en el casamiento) puesto que no se puede estar en los dos sitios al unísono. De todas y cada una de las formas, con un tanto de organización se puede arreglar, regulando a los novios (por poner un ejemplo, que el novio se arregle antes que la novia) si no existen óbices físicos (como por ejemplo que estén en sitios lejanísimos) se puede llegar a cubrir las dos situaciones.

 ¿Qué fotografías sacaremos de esta parte del evento? Puesto que pueden ser muy particulares, en la casa de los protagonistas. Podremos captar la relación con los progenitores y hermanos. Instruir como estos asisten a abrochar el vestido a la novia o bien a poner la corbata al novio… Los mejores amigos para este situación van a ser los diafragmas abiertos y la luz natural del sitio (si la hay), las fotografías van a quedar íntimas y naturales.

La liturgia. Va a ser, seguramente, la situación más difícil fotográficamente hablando. Generalmente (siempre y en todo momento va a haber salvedades) dispondremos de poca luz y de poca libertad de movimiento (estás ligado a la situación de los novios, de la persona que oficie la liturgia, del espacio existente…). Más es ante todo, el instante más vital para el fotografo de bodas en Girona.

 El casamiento en sí. Ahora vamos a tener que tirar del diafragma abierto, la iso alta y del flash externo para lograr unos buenos desenlaces. Si optamos por llevar el teleobjetivo, puede servir para captar la esencia de la situación sin molestar mucho.

Los invitados. Todo el mundo desea una fotografía con los novios, entonces te invito a pedir a los novios una lista de posibles fotografías: con los hermanos, con los progenitores, los amigos de la universidad, los compañeros del trabajo, etcétera. De esta manera no se va a olvidar absolutamente a nadie si bien probablemente, terminemos ignorando la lista y haciéndole fotografías a el que se ponga junto a los novios. De todas y cada una de las maneras, en Dinozze no nos olvidamos de lo más esenciales.

El desazón de descubrir que no hay una fotografía con los abuelos, por poner un ejemplo, puede ser enorme. Cuidado con el propósito a utilizar. Tal vez tengamos el impulso de utilizar el enorme angular, más en ocasiones es mejor utilizar una focal más largo y separarse de la escena, para eludir las deformaciones propias de los grandes angulares. Una foto de todos y cada uno de los invitados, de ser posible, puede ser una buenísima idea.

La sesión fotográfica. Para efectuar una sesión de fotografías de este género lo más esencial, es conocer a los novios. Saber qué género de fotografías esperan, de qué forma son, qué carácter tienen. Para esto, efectuar dos reuniones anteriores al gran día puede ser suficiente. Además de esto, de este modo se puede charlar de la ubicación de las fotografías, entre otras muchas cosas.

Debemos escapar a ser posible de las poses. Es más que probable que los novios no sean modelos y que se tensen frente la cámara, con lo que podremos proponerles ir a pasear por un camino y también ir pillándolos sin que se den mucha cuenta. En un caso así, prepar bien la senda a continuar, encontrando posibles puntos de interés fotográfico. Visitar las localizaciones anteriormente, para conocer la luz que tendremos en ellas, posibles encuadres, etcétera La planificación en esta parte del día lo es todo.

El convite. Como ya he comentado antes, si eres el fotógrafo primordial de el casamiento, olvídate de gozar del banquete. En más de una ocasión vamos a tener que levantarnos corriendo para coger un beso, la entrega de un regalo o bien unas lágrimas conmovidas. Pensar asimismo, en recorrer las mesas para hacer las fotografías que tanto agradan (y que tan poco originales son). Nuevamente, va a ser preciso el flash externo y si se puede rebotarlo al techo a fin de que la luz no sea directa, mejor que mejor.

La celebración. En esta nueva situación, volveremos a nuestro inconveniente de la carencia de luz. Esta vez, además de esto, se puede combatir contra luces de colores. Podemos combatirlo con el flash o bien aprovecharlo para lograr fotografías originales.

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Jose